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"La amoralidad de los números, me causa la sensación de la justa verdad"

Lo que genera riqueza, lo que nos sacará de la pobreza

La humanidad y su historia ha visto cómo países que eran pobres pudieron ser ricos. Independientemente de cuál país tomemos como ejemplo, el éxito y la riqueza después de la Edad Media tiene que ver con la salida del sistema feudal. En consecuencia, el éxito de un país vino siempre cuando su gente mayoritariamente dejó la agricultura como principal fuente de ingreso y empezó a producir; producir bienes manufacturados para sus compatriotas o para el extranjero. Salir de la agricultura y entrar a la industria es el primer y más importante paso para sacar a la gente de la pobreza. Por lo tanto, es importante saber cómo los países que son exitosos hoy, dieron este paso en el pasado, y cómo podemos imitar sus estrategias en pleno siglo XXI.

De la agricultura a la industria (¿servicios?)

La historia se deja ver para los que la quieren buscar. El problema es que muchas veces no la buscamos y basamos nuestro raciocinio con teorías más bien académicas y no empíricas (prueba de ello son los fracasados libertarios del siglo XXI, o los más fracasados aún, marxistas). ¿Qué países exitosos existen hoy en día? ¿Europa Occidental? ¿Europa Nórdica? ¿países asiáticos como Japón, Taiwán o Corea? ¿América del Norte? Sí. Todos estos países fueron pobres en su día y hoy son de primer mundo. Su estrategia se resume en dedicarse mayoritariamente a actividades económicas que generan valor agregado, como la manufactura. La agricultura dejó de ser la actividad central en los países ricos. Empezando por Holanda y Venecia en el siglo XIV; pasando por la Inglaterra de Enrique VII en el siglo XVI; seguido por Francia un siglo después, Alemania y Estados Unidos XIX; terminando en los países de Asia Oriental y Chile, que se desarrollaron en la segunda mitad del siglo XX. Guatemala y la mayoría latinoamericana se dedican a la agricultura, y la industrialización jamás pasó. Por algo seguimos siendo un país que no puede salir de la pobreza.

Por qué la manufactura (industria)

Es un hecho que los países que hicieron la transición a la manufactura salieron de la pobreza. Lo interesante a continuación es saber el por qué. ¿Acaso hay actividades económicas más deseables que otras? Sí, la respuesta es totalmente afirmativa. Hay actividades que generan más riqueza que otras. La manufactura genera más ingresos que la agricultura y las materias primas. Las razones no son otras que las plenamente económicas y de sentido común:

 ¿Por qué la agricultura es más pobre que la manufactura?

La respuesta se resume en el valor agregado que genera cada actividad. La agricultura tiene por definición muy poco valor agregado. ¿Es muy distinta una manzana cosechada en Guatemala que una manzana cosechada en Chile? Contadas las diferencias, no se puede cobrar un diferencial de precio significativo por dos manzanas únicamente por su país de origen. Dado que los commodities y los productos de agricultura son muy homogéneos, los productores se vuelven tomadores de precios, siendo incapaces de poder subirlos, aún cuando se operan con pérdidas. Adicionalmente, cualquier país (que su clima lo permita) puede producir cualquier bien agrícola. Los países que no son tan grandes, como Guatemala, se ven susceptibles a grandes cosechas de países más grandes (como Brasil u otros países de África), bajando los precios a nivel mundial. A todos estos obstáculos a la agricultura se le suma lo impredecible e incontrolable que es el clima o las plagas, factores que generan grandes pérdidas en las fincas. La manufactura no se ve afectada por todos estos problemas. Dado que son productos que generan valor en una fábrica, los productores no son tomadores de precios, y pueden ajustar su producción y sus precios donde ellos consideran que se maximizan las ganancias. Las fábricas tampoco se ven afectadas por el mal clima o por una fábrica y son el escudo protector de las economía pequeñas contra la grandes economías, ya que sus precios no se ven afectados por la producción de los países grandes. Que una economía gire en torno a la agricultura es algo que ya ha quedado muy en el pasado, y los países desarrollados lo han entendido. La única forma en que la agricultura sea un negocio rentable es cuando se tienen grandes extensiones de tierra, como era en el feudalismo.

¿Por qué los commodities son más pobres que la manufactura?

Este tema se explica con un cálculo económico simple, y tiene que ver que la manufactura compra a la materia prima para transformarla en productos terminados. Es cierto que desde la revolución marginalista los economistas entendieron que el precio no lo determinan los costos. Ahora bien, es tonto pensar que a largo plazo los precios van a ser menores que los costos. Por lo tanto, el ingreso final de los productos manufacturados siempre será mayor, por lo menos en el largo plazo, que el ingreso por la venta de materia prima. Siguiendo esta lógica, asumamos un intercambio entre dos países con economías abiertas, Estado Unidos y Guatemala por ejemplo. Guatemala le vende café a USA como commoditie (materia prima). Estados Unidos le vende a Guatemala el café terminado con su marca Starbucks. ¿Quién de los dos países gana en este intercambio? Definitivamente, por si la respuesta no fuera obvia, el gran ganador en este intercambio es Estados Unidos, por lo menos en los siguientes puntos:

○ A largo plazo el precio siempre será mayor que el costo: El café terminado usa como materia prima el commoditie (costo). Para que el negocio sea rentable, el ingreso del café terminado siempre será más rentable que el ingreso del café como commoditie.

○ Las rentabilidades son mejores con productos terminados que con commodities: Los productores de commodities son tomadores de precios. No pueden vender más caro que el precio de mercado, porque los compradores se irían con otro productor. Los manufactureros, en cambio, al generar valor agregado, tienen más poder sobre sus propios precios. ○ Capacidad de predecir ingresos y hacer presupuestos financieros: Los precios de los commodities suben y bajan de forma abrupta, por lo que es difícil hacer predicciones de ingresos. Los precios de los productos terminados son más estables, por lo que se puede hacer un mejor cálculo financiero a futuro.

○ Problemas de la producción en los commodities: Como ya vimos, los commodities sufren de factores externos como el clima, costos en los que no incurre la industria. ○ Entre muchas otras ventajas que tienen los productos sobre los commodities. Jean-Baptiste Say erróneamente hubiese sugerido que Guatemala se siguiera dedicando a la agricultura y que Estados Unidos se siguiera dedicando a los productos terminados. Economistas como Friedrich List o Alexander Hamilton se apegan más a lo que la historia ha demostrado como cierto: Los países que se dedican a la agricultura serán siempre pobres y los países que se dedican a los productos de manufactura serán siempre ricos.


¿Cómo puede empezar un país como Guatemala a dedicarse a la manufactura?

Una vez aceptada la supremacía de la manufactura sobre los productos de la tierra, y entendemos que necesitamos generarla para salir de la pobreza; necesariamente debemos preguntarnos cómo llegar a este estado industrial. Si algo podemos aprender de la historia del crecimiento económico es que la industrialización no llegará de forma espontánea mientras el resto de Gobiernos mundiales sí la incentive en su propio país. En otras palabras, un estado laissez-faire económico va a industrializar a un país siempre y cuando el resto de países tengan un estado económico laissez-faire igualmente. Lamentablemente, aunque deseable, no es realista pensar así. Los países desarrollados apoyan fuertemente su industria local, al igual que los países que están en camino de salir de la pobreza, como México o Brasil. Por lo tanto, no podemos pretender que Guatemala se dedique exitosamente a la manufactura sin ninguna ayuda estatal, si el resto de países sí lo hace. Lo único que estamos logrando sin políticas industriales es que Guatemala se siga especializando en los commodities o a la importación de productos terminados para comercializar. Los países que eran pobres y hoy son ricos entendieron esto, y sus autoridades económicas impulsaron la industrialización en sus respectivos países. Enrique VII protegió los productos manufacturados ingleses, como Colbert protegió los franceses. Incontables textos hay sobre el impulso estatal a las grandes empresas manufactureras en Corea del sur o a las pymes manufactureras en Taiwán. Estados Unidos tampoco fue la excepción, siguiendo las recomendaciones de su más importante padre fundador, Alexander Hamilton y de su mano derecha Tench Coxe, economistas convencidos de que el fomento y la protección a la industria local era fundamental para salir de la pobreza. Sin ayuda estatal traducida en políticas industriales, las industrias no llegarán al país. El rol de la empresa privada: La empresa privada juega un papel igual o más importante que el Estado en el objetivo de industrializar a un país. Al fin de cuentas, los únicos y verdaderos generadores de trabajo y riqueza es la empresa privada. Este punto es importante, pues es común pensar erróneamente que pedir una ayuda del Estado a la manufactura local es estar del lado de países fracasados como Venezuela o Cuba. Nada más lejano a la realidad. ¿Alguien puede atreverse a acusar a los Estados Unidos del siglo XIX de marxista? Muy atrevido e ignorante habría que ser para hacer esa acusación. La ayuda del Gobierno debe ir a empresas manufactureras privadas. Tipo de ayuda; ¿subsidios o aranceles?: Las dos ayudas más comunes a las manufacturas locales han sido los aranceles y los subsidios. Sí que es cierto que los primeros países industriales defendieron sus productos con aranceles o con prohibiciones directamente. El anterior fue el caso de Holanda, los italianos, Inglaterra o Francia. A media que la globalización ha ido haciéndose más presente, los aranceles empiezan a ser menos deseables y los subsidios más eficientes. Estados Unidos, Corea y Taiwán, aunque sí implementaron aranceles a productos terminados extranjeros, también subsidian las plantas industriales. El Gobierno coreano prácticamente pagó la planta de barcos de Hyundai, y el Gobierno de Alabama pagó la totalidad de la fábrica de Mercedes Benz. En Guatemala, los subsidios son más deseados que los aranceles por los siguientes motivos:

● Globalización del siglo XXI: Es cierto que los ingleses prohibieron el ingreso de textiles extranjeros a la isla, pero eso se hizo antes que todo el mundo estuviera conectado por la tecnología. El Gobierno de Guatemala no puede prohibirle hoy en día a sus ciudadanos comprar un Iphone o unos zapatos Nike. Por eso, mejor que restringir la importación de productos terminados, es mejor motivar la industria local mediante subsidios directos.

● Mercado local limitado: Aunque los millones de personas guatemaltecas no es un mercado despreciable, si que es un mercado relativamente pobre. Por eso, no tiene sentido proteger por aranceles, ya que eso sólo cubre a la industria guatemalteca de la competencia local, cuando el principal mercado se encuentra fuera del país.

● Entre otras ventajas del subsidio respecto a los aranceles. Otros factores importante para salir de la pobreza: Adicionalmente de dedicarnos a actividades económicas que generan valor, que ha sido el eje central de este artículo, es necesario poner énfasis en otros tres factores:

● Educación pública de calidad: Para que el crecimiento económico perdure en el tiempo, sea más igual, y se pueda hacer en un futuro la transición de la industria manufacturera a la industria de servicios.

● Estabilidad macroeconómica: Para que el proceso de industrialización y de crecimiento económico sea real (no solamente nominal) y sea más ¨suave¨.

● Economías urbanas robustas: Para tener economías de escala y apoyar a las PYMES, que se mueven mejor en las ciudades. Sobre la libertad y la industria: Lastimosamente, el siglo XX se encargó de poner la idea de fomentar la industria manufacturera local en el plano estatista. Históricamente, la industria ha florecido en los países más libres de determinados siglos. No es sorprendente, entonces, que hayan sido las ciudades italianas de Venecia, Génova y Florencia las primeras ciudades ricas, pues fueron herederas del conocimiento de las antiguas ciudades libres Griegas, que también se caracterizaban por su sofisticada artesanía. En palabras de Friedrich List, la libertad y la agricultura siempre han sido compañeras inseparables, y una siempre viene despuès de la otra.